Contacta con nosotros en el 910 060 128 o a través de informacion@andasur.com

ROESB 0280-AND-650

        

La legionella es una bacteria con forma de bacilo capaz de sobrevivir en diferentes condiciones físico-químicos. La bacteria de la legionella se multiplica a una temperatura que oscila entre los 20°C y 45°C, aunque la temperatura óptima de crecimiento se centra entre los 35ºC y los 37ºC. Para destruir la legionella hay que alcanzar los 70ºC. 

Que uno de los principales focos de infección sean los hoteles no es casualidad ya que en los edificios públicos se encuentran grandes instalaciones de agua. Aunque la legionella sea una bacteria del ambiente, coloniza con facilidad tuberías o sistemas de paso de agua.

Uno de los focos más comunes en la transmisión de la bacteria legionella son los equipos de climatización con circuito abierto de agua. Como torres de refrigeración o condensadores evaporativos. Al igual que los sistemas de agua caliente sanitaria, sistemas de riego por aspersión, fuentes ornamentales, etc.

En definitiva, cualquier instalación de agua debería tener el adecuado mantenimiento higiénico-sanitario. Así como el control de calidad microbiológica y físico-química del agua para evitar el riesgo de aparición y propagación de la bacteria legionella.

Entre los motivos por el que se debe llevar a cabo las labores de control de legionella en hoteles está el grave riesgo para la salud. Son lugares con gran afluencia de personas y con circuitos con agua estancada.

Las bacterias se transportan en gotas de agua microscópicas pudiendo pasar a nuestro organismo a través de la respiración provocando la enfermedad de la legionelosis.